Editorial

Radio Kurruf es un medio de comunicación social autónomo que produce y difunde información diariamente, principalmente a través de internet, dando cobertura a los diferentes hechos y situaciones ligadas a las reivindicaciones sociales, denuncias, la defensa de los territorios y la búsqueda del buen vivir en el Ngülumapu, concepción del territorio ancestral mapuche ubicado al oeste de la cordillera de Los Andes.

Esta iniciativa nace el año 2015 de la organización de diferentes individualidades: poblador@s, mapuche, estudiantes y trabajador@s, ligadas a los diferentes movimientos sociales que se desarrollan en el Ngülumapu, concordando con la necesidad de generar un espacio de comunicación para informar a la sociedad sobre los episodios cotidianos de abuso, represión, explotación e injusticias que actualmente viven diferentes comunidades que habitan este territorio, hechos que muchas veces son desconocidos o mal interpretados por gran parte de la población, debido al silencio o tergiversación que realizan los medios de comunicación tradicionales.

Esta decisión se basa en el reconocimiento del panorama actual, donde la comunicación es un factor fundamental en el desarrollo de las dinámicas sociales y de las nuevas formas de dominación. No es casualidad que los medios de comunicación de mayor audiencia en Chile estén estrechamente relacionados con grandes empresas, partidos políticos, multimillonari@s y el Estado. Transformándose en la plataforma donde el poder nos comparte su ideología, sus argumentos, lo que está bien y lo que está mal. Por esta razón nace el proyecto Radio Kurruf, para levantar un espacio donde las personas difundan sus problemáticas, experiencias, denuncias y los procesos de lucha que se organizan para defender la vida y la dignidad, ante las injusticias del sistema del dinero.

Entendemos que las noticias que cubrimos están directa o indirectamente relacionadas con la historia del Ngülumapu. Lo que hoy se conoce como las regiones del Bío-Bío, La Araucanía, Los Ríos y los Lagos, presentan los niveles más altos de pobreza y enormes brechas de desigualdad, condiciones que se repiten a lo largo de los siglos debido a la avaricia de quienes han venido a saquear las grandes riquezas de esta parte del planeta, desde la explotación de oro, plata y mano de obra que atrajo al imperio español; la explotación de los bosques y fértiles terrenos que desarrolló el Estado chileno mediante la masacre y despojo, mal conocida como “Pacificación de La Araucanía”; la instauración del modelo neoliberal a través del terror de la dictadura militar, cimentando la introducción de las forestales, hasta los actuales proyectos energéticos que buscan asentarse en volcanes, ríos y territorios sagrados.

Ante las movilizaciones y los procesos de lucha que se dan en el Ngülumapu, el Estado y cada uno de los gobiernos de turno han respondido con el aumento de policía militarizada en ciudades y los alrededores de las comunidades mapuche, lo que se ha traducido en el asesinato de jóvenes, baleo de niñ@s, allanamientos, golpizas, amedrentamientos, detenciones arbitrarias, encarcelamientos prolongados y montajes policiales contra mapuche, luchador@s sociales y comunicador@s. Estas situaciones retratan la realidad que hoy se vive en este territorio. Por otra parte, grupos paramilitares y personas relacionadas con terratenientes, han asesinado, secuestrado, torturado y realizado amenazas a personas vinculadas a las reivindicaciones mapuche, la protesta social y las comunicaciones. En este contexto, el asesinato de Macarena Valdés el año 2016 fue uno de los casos más impactantes, debido a las amenazas que recibió por parte de funcionarios de la empresa RP Global, por oponerse a la instalación de la central hidroeléctrica y la infraestructura asociada al proyecto, en el sector Tranguil, comuna de Panguipulli. Posteriormente, la joven luchadora medioambiental fue encontrada muerta en su casa, los peritos y la policía concluyeron que se trataba de un suicidio, pero al realizar peritajes independientes se concluyó que hubo participación de terceros.

Casos como el de Macarena y tantos otros se han dado a conocer gracias a la actitud de l@s protagonistas, quienes han difundido los hechos a través de las plataformas web y el envío de sus registros de audio, fotográficos y audiovisuales a los diferentes medios de comunicación social. Para Radio Kurruf, tod@s contribuimos en exponer las problemáticas y luchas de quienes habitan este territorio. Nosotr@s aportamos en la mantención de un espacio de difusión, desde donde organizamos y redactamos la información, realizamos boletines informativos, programas radiales, notas de prensa y audiovisuales, fotografías y trasmisiones en vivo. Labor realizada al ritmo del trabajo voluntario y autogestionado de cada una de las personas que colaboran con este proyecto, en donde sin ser tod@s periodistas de profesión, la labor colaborativa, horizontal y solidaria entre nosotr@s y las comunidades que han solicitado nuestro apoyo, ha permitido el aprendizaje y el logro de importantes avances comunicacionales.

Durante estos dos años hemos generado importantes vínculos con otros medios de comunicación social que se desempeñan en el Wallmapu y en diferentes partes del territorio dominado por el Estado chileno, integrándonos a la “Red de medios de los pueblos”. También hemos construido lazos con medios de diferentes partes del Abya Yala (Latinoamérica), formando parte de la “Red de medios libres, autónomos, comunitarios o como se llamen” y a nivel intercontinental en la “Anarchy Radio Network”.

Con estas instancias organizativas hemos conformado una cadena de amplificación de los programas y noticias provenientes de diferentes partes del mundo. A su vez, las informaciones que tienen lugar en el Ngülumapu son difundidas por diversas zonas de Latinoamérica, así podemos conocer e informar sobre las experiencias y luchas que se dan en diferentes partes del continente, además de exponer ante la opinión pública internacional las denuncias y movilizaciones de este territorio.