La doctrina de control colonial en Wallmapu: el aparato asimétrico de estado y la detención estratégica del Werken histórico Jorge Huenchullán y su esposa Carolina Padilla Manquel

May 30, 2026 | Artículos / Reportajes / Entrevistas

Text : Español / French / Deutsch

PRIMER COMUNICADO OBSERVADOR INTERNACIONAL DE FRANCIA Y ALEMANIA EN TEMUCUICUI.

LA DOCTRINA DE CONTROL COLONIAL EN WALLMAPU: EL APARATO ASIMÉTRICO DE ESTADO Y LA DETENCIÓN ESTRATÉGICA DEl WERKEN HISTÓRICO JORGE HUENCHULLÁN Y SU ESPOSA CAROLINA PADILLA MANQUEL.

«Ningún Estado en el mundo moviliza un arsenal de millones de dólares, comandos de élite y aeronaves de combate para capturar a un infractor menor de la ley, este operativo deja en evidencia un conflicto de alto nivel político , con el fin de silenciar a una de las voces más determinantes en el proceso de recuperación de territorio ancestral mapuche usurpado»

  1. El absurdo argumentativo: ¿Por qué usar un helicóptero de guerra Puma contra una de las voces mas determinantes del movimiento mapuche?: El examen de los hechos, de los cuales fui testigo presencial, deja al descubierto una contradicción flagrante por parte del aparato estatal. El Ministerio Público y el gobierno intentan degradar la figura del werkén Jorge Huenchullán y de su esposa, Carolina Padilla, imputándoles cargos comunes de microtráfico para restarle peso político a la causa.

No obstante, ningún Estado en el mundo moviliza un arsenal de millones de dólares, comandos de élite y aeronaves de combate para capturar a un infractor menor de la ley, este operativo deja en evidencia un conflicto de alto nivel político , con el fin de silenciar a una de las voces más determinantes en el proceso de recuperación de territorio ancestral mapuche usurpado . Si estuviéramos frente a un delincuente común, un despliegue de tal magnitud económica y militar carecería de toda lógica operativa y financiera. El uso de un helicóptero militar Puma delata que el Estado chileno sabe perfectamente que no persigue a un criminal ordinario, sino que ejecutó una operación estratégica de captura contra un cuadro político determinante: una de las tres voces más influyentes, respetadas y potentes del movimiento autonómico mapuche a nivel nacional e internacional. El despliegue bélico es, en realidad, proporcional a la magnitud del líder que se pretendía descabezar.

  1. El mito del operativo judicial y la asimetría bélica de ocupación: La narrativa oficial intenta reducir el «Operativo Tridente» a una simple diligencia penal de orden público, pero mi presencia directa en el terreno junto al werkén Jorge Huenchullán Cayul y a su esposa, Carolina Padilla Manquel, me permite desmantelar esa falacia de forma categórica. El despliegue de helicópteros de guerra pesada Puma, blindados de asalto y fusilería táctica moderna no responde a un procedimiento policial estándar; constituye una exhibición asimétrica de fuerza militar. Esta práctica emula directamente las doctrinas de ocupación territorial utilizadas históricamente por el Estado de Israel en Cisjordania o las incursiones de pacificación militar en las favelas de Río de Janeiro. El objetivo real no es detener, sino escenificar una invasión para reafirmar la soberanía colonial sobre un territorio en resistencia.
  2. El verdadero crimen perseguido: La lucha por la restitución ancestral de la tierra: Detrás de la sofisticada terminología jurídica que utiliza el poder judicial, queda en evidencia que el único y real delito que persigue el Estado chileno en este territorio es la resistencia política organizada por la devolución del territorio histórico. Para el modelo extractivista chileno, exigir la salida de las corporaciones y demandar la restitución ancestral de la tierra es un acto de subversión inadmisible. El Estado no persigue delitos penales reales; criminaliza el derecho internacional a la autodeterminación y la recuperación del espacio vital mapuche. El encarcelamiento del werkén y el hostigamiento a su esposa, Carolina Padilla, son las consecuencias directas de haber desafiado con éxito los títulos de propiedad espurios impuestos por el latifundio y las corporaciones forestales.
  3. Carolina Padilla Manquel y la doctrina del castigo colectivo familiar: La persecución y detención de Carolina Padilla Manquel no es un hecho colateral, sino una pieza central de la estrategia de desarticulación para el estado chileno. Al igual que las tácticas aplicadas por regímenes represivos en el norte de África o la doctrina de castigo familiar contra la disidencia kurda en Turquía, el Estado chileno opera bajo la premisa del quebrantamiento afectivo. Al encarcelar y hostigar a la esposa del werkén, el aparato estatal busca infligir un castigo colectivo que desestabilice el tejido social familiar del Werken Huenchullan. No se persigue una conducta individual; se busca neutralizar el entorno de cuidado, soporte y contención que rodea al Werken, utilizando la prisión de su esposa como un mecanismo extorsivo de presión contra su emocionalidad.
  4. Fisuras institucionales y la instrumentalización electoral del conflicto: Las contradicciones públicas surgidas tras el operativo exponen cómo el conflicto mapuche es utilizado como una mercancía política interna. Mientras la administración de José Antonio Kast intentó vender mediáticamente el allanamiento como un trofeo de guerra para consolidar su base electoral más dura y nacionalista, el Fiscal Regional, Roberto Garrido Bedwell, se vio obligado a desmarcar judicialmente la acción de la influencia directa del Ejecutivo. Esta fractura discursiva demuestra que, al igual que los gobiernos conservadores británicos instrumentalizaban el conflicto de Irlanda del Norte en los años 80, el poder político chileno necesita mantener encendido el foco de violencia en el Wallmapu para justificar el estado de excepción permanente, cohesionar a su electorado mediante el miedo y desviar la atención pública de las crisis del país.
  5. La alianza corporativa-estatal para el blindaje del capital extractivista: Detrás de la propaganda de odio difundida por sectores políticos oficialistas, medios hegemónicos (como Ex-Ante) y agrupaciones latifundistas y empresariales (como APRA), subyace la motivación económica de la violencia estatal. La agresividad del operativo responde a la necesidad de blindar el modelo de acumulación capitalista de los consorcios forestales dueños de la tierra usurpada. Al fabricar mediante la prensa la figura de un «clan criminal» o un «enemigo interno» encarnado en el matrimonio de Huenchullán y Padilla, el Estado construye la justificación moral y legal que sus aliados corporativos necesitan para seguir explotando los recursos naturales sin oposición, cerrando cualquier vía de resolución pacífica o política de la deuda territorial de fondo.
  6. La entrega pacífica como neutralización del pretexto bélico: La decisión de Jorge Huenchullán Cayul y Carolina Padilla Manquel de entregarse de manera pacífica ante el masivo e inminente cerco militar constituye un acto de alta madurez y resistencia pacífica. Frente a un Estado cuya motivación inmediata —siguiendo la clásica escuela represiva latinoamericana de las dictaduras de los años 70 y 80— era forzar un enfrentamiento armado que justificara una masacre comunitaria, la dirigencia política mapuche optó por el repliegue humanitario. Este sacrificio consciente preservó la vida de ancianos, mujeres e infantes en Temucuicui y despojó al aparato militar del pretexto técnico para abrir fuego, evidenciando ante los observadores internacionales que el terror proviene de forma unilateral de la institucionalidad chilena.
  7. El factor internacional como contrapeso geopolítico ante la excepción jurídica: Desde una lectura analítica, el repliegue de los canales de control del Estado chileno y la asimilación del poder judicial a los imperativos corporativos anulan cualquier posibilidad de resolución «democrática interna» . En este escenario de indefensión institucional, la observación y la fiscalización por parte de organismos como las Naciones Unidas o la Unión Europea no constituyen una solicitud de auxilio, sino una variable táctica de contrapeso geopolítico. Históricamente, en contextos de asimetría colonial, romper el monopolio de la información estatal es indispensable para erosionar el costo político de la ocupación militar. La internacionalización del caso del werkén histórico Jorge Huenchullán Cayul y de su esposa, Carolina Padilla Manquel, opera como una barrera de contención estratégica; expone los márgenes de ilegitimidad del régimen frente al derecho global y transforma su captura en una contradicción diplomática que el Estado chileno ya no puede ocultar bajo el ropaje de su legislación doméstica.

El proximo dia Miercoles entregaré informe, detallando situaciones altamente preocupantes, por parte del Estado Chileno y sus prácticas post Operacion Tridente.

Temucuicui, Wallmapu – 29 de mayo de 2026

Atte.
Roberto Oyarzún Susñar

  • Observador internacional Terre et Liberte Pour Arauco ( Francia ) / Sozialer Kulturverein (Alemania) Dortmund Nord e.V / Offenes Zentrum (Alemania)
  • Licenciado en Sociología, Universidad de Chile.
  • Doctor en Economía y Finanzas, Manhattan University.
  • Máster en Ciencias Políticas y Administrativas, Universidad Complutense de Madrid.
  • Licenciado en Historia del Arte, Sorbonne Université, París; Faculty of Arts & Humanities.
  • Main Mainly Master en Violoncello.
    Conservatorio Real de Escocia (RCS) Glasgow.
  • Doctor en Armonía y composición para Cuerdas Hellmesberger.
    Doctor en Teoría Musical y Dirección Orquestal Anton Bruckner.
  • Universität für Musik und darstellende Kunst Wien (Viena, Austria).

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FRENCH:

Temucuicui, Wallmapu – 29 mai 2026

COMMUNIQUÉ DE L’OBSERVATEUR INTERNATIONAL DE FRANCE ET D’ALLEMAGNE À TEMUCUICUI.

LA DOCTRINE DU CONTRÔLE COLONIAL À WALLMAPU : L’APPAREIL D’ÉTAT ASYMÉTRIQUE ET L’ARRESTATION STRATÉGIQUE DE L’ARTISAN HISTORIQUE JORGE HUENCHULLÁN ET DE SON ÉPOUSE CAROLINA PADILLA MANQUEL

« Aucun État au monde ne mobilise un arsenal de plusieurs millions de dollars, des commandos d’élite et des avions de combat pour capturer un délinquant mineur. Cette opération révèle un conflit politique de haut niveau visant à faire taire l’une des voix les plus influentes dans le processus de récupération du territoire ancestral mapuche usurpé. »

  1. L’argument absurde : Pourquoi utiliser un hélicoptère d’attaque Puma contre l’une des voix les plus influentes du mouvement mapuche ? L’examen des faits, dont j’ai été témoin direct, révèle une contradiction flagrante de la part de l’appareil d’État. Le parquet et le gouvernement tentent de discréditer le leader mapuche Jorge Huenchullán et son épouse, Carolina Padilla, en les accusant de délits mineurs de trafic de drogue afin de minimiser l’importance politique de l’affaire.

Or, aucun État au monde ne mobilise un arsenal de plusieurs millions de dollars, des commandos d’élite et des avions de combat pour appréhender un délinquant mineur. Cette opération révèle un conflit politique de haut niveau visant à faire taire l’une des voix les plus influentes dans le processus de récupération du territoire ancestral mapuche usurpé. S’il s’agissait d’un criminel de droit commun, un tel déploiement économique et militaire serait totalement dénué de logique, tant sur le plan opérationnel que financier. L’utilisation d’un hélicoptère militaire Puma démontre que l’État chilien sait pertinemment qu’il ne poursuit pas un criminel ordinaire, mais qu’il a mené une opération stratégique pour capturer une figure politique clé : l’une des trois voix les plus influentes, respectées et puissantes du mouvement autonomiste mapuche aux niveaux national et international. Le déploiement militaire est, en réalité, proportionnel à l’importance du leader qu’il entendait neutraliser.

  1. Le mythe de l’opération judiciaire et l’asymétrie militaire de l’occupation : Le discours officiel tente de réduire l’« Opération Trident » à une simple procédure pénale de maintien de l’ordre, mais ma présence directe sur le terrain aux côtés du werkén (porte-parole mapuche) Jorge Huenchullán Cayul et de son épouse, Carolina Padilla Manquel, me permet de déconstruire catégoriquement cette idée fausse. Le déploiement d’hélicoptères de transport lourd Puma, de véhicules blindés d’assaut et de fusils tactiques modernes ne correspond pas à une procédure policière classique ; il constitue une démonstration asymétrique de force militaire. Cette pratique imite directement les doctrines d’occupation territoriale historiquement utilisées par l’État d’Israël en Cisjordanie ou les incursions militaires de pacification dans les favelas de Rio de Janeiro. Le véritable objectif n’est pas la détention, mais l’invasion, afin de réaffirmer la souveraineté coloniale sur un territoire en résistance.
  2. Le véritable crime poursuivi : la lutte pour la restitution des terres ancestrales : derrière la terminologie juridique sophistiquée employée par le système judiciaire, il apparaît clairement que le seul véritable crime poursuivi par l’État chilien sur ce territoire est la résistance politique organisée pour le retour des terres ancestrales. Pour le modèle extractiviste chilien, exiger le retrait des entreprises et réclamer la restitution des terres ancestrales constitue un acte de subversion inacceptable. L’État ne poursuit pas de véritables infractions pénales ; il criminalise le droit international à l’autodétermination et la récupération de l’espace vital mapuche. L’emprisonnement du werkén (porte-parole mapuche) et le harcèlement de son épouse, Carolina Padilla, sont les conséquences directes de la contestation réussie des titres de propriété falsifiés imposés par de grands propriétaires terriens et des sociétés forestières.
  3. Carolina Padilla Manquel et la doctrine de la punition familiale collective : La persécution et la détention de Carolina Padilla Manquel ne sont pas un événement isolé, mais un élément central de la stratégie de l’État chilien visant à démanteler la communauté mapuche. À l’instar des tactiques employées par les régimes répressifs d’Afrique du Nord ou de la doctrine de la punition familiale appliquée à la dissidence kurde en Turquie, l’État chilien fonde son action sur la destruction émotionnelle. En emprisonnant et en harcelant l’épouse du werkén (porte-parole), l’appareil d’État cherche à infliger une punition collective qui déstabilise le tissu social familial des Werken Huenchullan. Ce ne sont pas les comportements individuels qui sont visés ; L’objectif est plutôt de neutraliser l’environnement de soins, de soutien et de confinement qui entoure Werken, en utilisant l’emprisonnement de sa femme comme un mécanisme d’extorsion pour exercer une pression émotionnelle sur lui.
  4. Fissures institutionnelles et instrumentalisation électorale du conflit : Les contradictions publiques apparues après l’opération révèlent comment le conflit mapuche est instrumentalisé à des fins politiques internes. Alors que le gouvernement de José Antonio Kast tentait de présenter le raid dans les médias comme un trophée de guerre afin de consolider son électorat le plus nationaliste et intransigeant, le procureur régional, Roberto Garrido Bedwell, a été contraint de dissocier juridiquement l’action de l’influence directe du pouvoir exécutif. Cette fracture discursive démontre que, tout comme les gouvernements conservateurs britanniques ont instrumentalisé le conflit nord-irlandais dans les années 1980, le pouvoir politique chilien a besoin de maintenir la violence à Wallmapu sous les projecteurs pour justifier l’état d’urgence permanent, souder son électorat par la peur et détourner l’attention du public des crises que traverse le pays.
  5. L’alliance entre l’État et les entreprises pour la protection du capital extractif : derrière la propagande haineuse diffusée par les secteurs politiques progouvernementaux, les médias hégémoniques (comme Ex-Ante) et les grands propriétaires fonciers et groupes d’entreprises (comme APRA), se cache la motivation économique de la violence d’État. L’agressivité de l’opération découle de la nécessité de protéger le modèle d’accumulation capitaliste des consortiums forestiers propriétaires des terres usurpées. En fabriquant, par le biais de la presse, la figure d’un « clan criminel » ou d’un « ennemi intérieur » incarné par le couple Huenchullán et Padilla, l’État construit la justification morale et juridique dont ses alliés du monde des affaires ont besoin pour continuer à exploiter les ressources naturelles sans opposition, fermant ainsi toute voie de résolution pacifique ou politique de la dette territoriale sous-jacente.
  6. La reddition pacifique comme neutralisation du prétexte à la guerre : La décision de Jorge Huenchullán Cayul et Carolina Padilla Manquel de se rendre pacifiquement face à l’encerclement militaire massif et imminent constitue un acte de grande maturité et de résistance pacifique. Face à un État dont la motivation immédiate – suivant le modèle répressif classique des dictatures latino-américaines des années 1970 et 1980 – était de provoquer une confrontation armée justifiant le massacre de toute la communauté, les dirigeants politiques mapuches ont opté pour une retraite humanitaire. Ce sacrifice conscient a préservé la vie des personnes âgées, des femmes et des enfants de Temucuicui et a privé l’appareil militaire du prétexte technique pour ouvrir le feu, démontrant aux observateurs internationaux que la terreur émane unilatéralement des institutions chiliennes.
  7. Le facteur international comme contrepoids géopolitique à l’exception légale : D’un point de vue analytique, le recul des mécanismes de contrôle de l’État chilien et l’assimilation du pouvoir judiciaire aux impératifs des entreprises éliminent toute possibilité de résolution « démocratique interne ». Dans ce contexte d’impuissance institutionnelle, l’observation et le contrôle exercés par des organisations telles que les Nations Unies ou l’Union européenne ne constituent pas un appel à l’aide, mais plutôt une variable tactique de contrepoids géopolitique. Historiquement, dans les contextes d’asymétrie coloniale, briser le monopole de l’État sur l’information est essentiel pour atténuer le coût politique de l’occupation militaire. L’internationalisation du cas du werkén historique (chef mapuche) Jorge Huenchullán Cayul et de son épouse, Carolina Padilla Manquel, agit comme un rempart stratégique ; elle expose les limites de l’illégitimité du régime face au droit international et transforme sa capture en une contradiction diplomatique que l’État chilien ne peut plus dissimuler sous le couvert de sa législation nationale.

Mercredi prochain, je soumettrai un rapport détaillant des situations extrêmement préoccupantes concernant l’État chilien et ses pratiques suite à l’opération Trident.

Cordialement,

Roberto Oyarzún Susñar

Observateur international, Terre et Liberté pour Arauco (France) / Sozialer Kulturverein (Allemagne) Dortmund Nord e.V / Offenes Zentrum (Allemagne)

Licence de sociologie, Université du Chili.

Doctorat en économie et finance, Université de Manhattan.

Master en sciences politiques et administratives, Université Complutense de Madrid.

Licence d’histoire de l’art, Sorbonne Université, Paris ; Faculté des Lettres et Sciences Humaines.

Master de violoncelle, Conservatoire royal d’Écosse (RCS), Glasgow.

Doctorat en harmonie et composition pour cordes, Hellmesberger.

Doctorat en théorie musicale et direction d’orchestre, Anton Bruckner.

Universität für Musik und darstellende Kunst Wien (Vienne, Autriche).

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DEUTSCH

Temucuicui, Wallmapu – 29. Mai 2026

MITTEILUNG DES INTERNATIONAL OBSERVER AUS FRANKREICH UND DEUTSCHLAND IN TEMUCUICUI.

DIE DOKTRIN DER KOLONISCHEN KONTROLLE IN WALLMAPU: DER ASYMMETRISCHE STAATLICHE APPARAT UND DIE STRATEGISCHE FESTNAHME DES HISTORISCHEN WERKEN JORGE HUENCHULLÁN UND SEINER FRAU CAROLINA PADILLA MANQUEL

„Kein Staat der Welt mobilisiert ein Arsenal im Wert von Millionen Dollar, Elitekommandos und Kampfflugzeuge, um einen geringfügigen Gesetzesbrecher festzunehmen. Diese Operation offenbart einen hochrangigen politischen Konflikt, der darauf abzielt, eine der einflussreichsten Stimmen im Kampf um die Rückgewinnung des widerrechtlich angeeigneten angestammten Mapuche-Gebiets zum Schweigen zu bringen.“

  1. Das absurde Argument: Warum einen Puma-Kampfhubschrauber gegen eine der einflussreichsten Stimmen der Mapuche-Bewegung einsetzen? Eine Untersuchung der Fakten, die ich selbst miterlebt habe, offenbart einen eklatanten Widerspruch seitens des Staatsapparats. Die Staatsanwaltschaft und die Regierung versuchen, den Mapuche-Anführer Jorge Huenchullán und seine Frau Carolina Padilla zu diskreditieren, indem sie ihnen geringfügige Drogendelikte vorwerfen, um die politische Bedeutung des Falles zu schmälern.

Doch kein Staat der Welt mobilisiert Millionen von Dollar, Elitekommandos und Kampfflugzeuge, um einen Kleinkriminellen festzunehmen. Diese Operation offenbart einen hochrangigen politischen Konflikt, der darauf abzielt, eine der einflussreichsten Stimmen im Kampf um die Rückgewinnung des widerrechtlich angeeigneten Mapuche-Gebiets zum Schweigen zu bringen. Würde es sich um einen gewöhnlichen Kriminellen handeln, wäre ein Einsatz dieser Größenordnung in wirtschaftlichem und militärischem Ausmaß völlig unlogisch. Der Einsatz eines Puma-Militärhubschraubers beweist, dass der chilenische Staat genau weiß, dass er keinen gewöhnlichen Kriminellen verfolgt, sondern eine strategische Operation zur Festnahme einer Schlüsselfigur der Politik durchgeführt hat: eine der drei einflussreichsten, angesehensten und mächtigsten Stimmen der Mapuche-Autonomiebewegung auf nationaler und internationaler Ebene. Der Militäreinsatz ist in Wirklichkeit proportional zur Bedeutung der Person, die man ausschalten wollte.

  1. Der Mythos der Justizoperation und die militärische Asymmetrie der Besatzung: Die offizielle Darstellung versucht, die „Operation Trident“ auf ein einfaches polizeiliches Verfahren zur Aufrechterhaltung der öffentlichen Ordnung zu reduzieren. Meine direkte Anwesenheit vor Ort an der Seite des Mapuche-Sprechers Jorge Huenchullán Cayul und seiner Frau Carolina Padilla Manquel erlaubt es mir jedoch, diesen Trugschluss kategorisch zu widerlegen. Der Einsatz von Puma-Schwerlasthubschraubern, gepanzerten Angriffsfahrzeugen und modernen taktischen Gewehren entspricht keinem Standardverfahren der Polizei; er stellt eine asymmetrische Machtdemonstration dar. Diese Praxis ahmt direkt die Doktrinen der territorialen Besatzung nach, die der Staat Israel historisch im Westjordanland oder bei den militärischen Befriedungsaktionen in den Favelas von Rio de Janeiro angewandt hat. Das eigentliche Ziel ist nicht die Inhaftierung, sondern die Inszenierung einer Invasion, um die koloniale Souveränität über ein widerständiges Gebiet zu bekräftigen.
  2. Das eigentliche Verbrechen, das verfolgt wird: Der Kampf um die Rückgabe des angestammten Landes: Hinter der ausgefeilten juristischen Terminologie der Justiz wird deutlich, dass das einzige Verbrechen, das der chilenische Staat in diesem Gebiet verfolgt, organisierter politischer Widerstand für die Rückgabe des angestammten Landes ist. Für das chilenische extraktivistische Modell ist die Forderung nach dem Rückzug von Konzernen und der Ruf nach der Rückgabe des angestammten Landes ein inakzeptabler Akt der Subversion. Der Staat verfolgt keine tatsächlichen Straftaten; er kriminalisiert das internationale Recht auf Selbstbestimmung und die Rückgewinnung des Lebensraums der Mapuche. Die Inhaftierung des Werkén (Mapuche-Sprechers) und die Schikanierung seiner Frau Carolina Padilla sind die direkte Folge seiner erfolgreichen Anfechtung der von Großgrundbesitzern und Forstkonzernen ausgestellten, fragwürdigen Eigentumsurkunden.
  3. Carolina Padilla Manquel und die Doktrin der kollektiven Familienbestrafung: Die Verfolgung und Inhaftierung von Carolina Padilla Manquel ist kein Nebeneffekt, sondern ein zentraler Bestandteil der Strategie des chilenischen Staates zur Zerschlagung der Mapuche-Gemeinschaft. Ähnlich wie repressive Regime in Nordafrika oder die Doktrin der Familienbestrafung gegen kurdische Dissidenten in der Türkei, geht der chilenische Staat von der Annahme eines emotionalen Zusammenbruchs aus. Durch die Inhaftierung und Schikanierung der Frau des Werkén (Sprechers) versucht der Staatsapparat, eine kollektive Bestrafung zu verhängen, die das soziale Gefüge der Familie Werken Huenchullan destabilisiert. Nicht individuelles Verhalten ist das Ziel; Das Ziel besteht vielmehr darin, das Umfeld der Fürsorge, Unterstützung und des Schutzes, das Werken umgibt, zu neutralisieren, indem die Inhaftierung seiner Frau als erpresserischer Mechanismus genutzt wird, um ihn emotional unter Druck zu setzen.
  4. Institutionelle Spaltungen und die wahlpolitische Instrumentalisierung des Konflikts: Die nach der Operation aufgetretenen öffentlichen Widersprüche zeigen, wie der Mapuche-Konflikt innenpolitisch instrumentalisiert wird. Während die Regierung von José Antonio Kast den Einsatz in den Medien als Kriegstrophäe darstellte, um ihre nationalistische Wählerbasis zu festigen, sah sich der Regionalstaatsanwalt Roberto Garrido Bedwell gezwungen, die Aktion rechtlich von einem direkten Einfluss der Exekutive zu distanzieren. Dieser Diskursbruch verdeutlicht, dass die chilenische politische Macht – ähnlich wie britische konservative Regierungen den Nordirlandkonflikt in den 1980er Jahren instrumentalisierten – die Gewalt in Wallmapu weiterhin schüren muss, um den permanenten Ausnahmezustand zu rechtfertigen, die Wählerschaft durch Angst zu einen und von den Krisen des Landes abzulenken.
  5. Das Bündnis zwischen Konzernen und Staat zum Schutz des Rohstoffkapitals: Hinter der von regierungsnahen politischen Kreisen, einflussreichen Medien (wie Ex-Ante) und Großgrundbesitzern und Wirtschaftsverbänden (wie APRA) verbreiteten Hasspropaganda verbirgt sich die wirtschaftliche Motivation für staatliche Gewalt. Die Aggressivität der Operation rührt von der Notwendigkeit her, das kapitalistische Akkumulationsmodell der Forstkonsortien zu schützen, denen das widerrechtlich angeeignete Land gehört. Indem der Staat über die Presse das Bild eines „kriminellen Clans“ oder eines „inneren Feindes“ in Gestalt des Ehepaars Huenchullán und Padilla konstruiert, liefert er seinen Verbündeten aus der Wirtschaft die moralische und rechtliche Rechtfertigung, die sie benötigen, um die Bodenschätze weiterhin ungehindert auszubeuten und so jegliche Möglichkeit einer friedlichen oder politischen Lösung der zugrundeliegenden territorialen Schulden zu verschließen.
  6. Friedliche Kapitulation als Neutralisierung des Kriegsvorwands: Die Entscheidung von Jorge Huenchullán Cayul und Carolina Padilla Manquel, angesichts der massiven und unmittelbar bevorstehenden militärischen Einkesselung friedlich zu kapitulieren, zeugt von großer Reife und friedlichem Widerstand. Angesichts eines Staates, dessen unmittelbare Motivation – dem klassischen lateinamerikanischen Repressionsmodell der Diktaturen der 1970er und 80er Jahre folgend – darin bestand, eine bewaffnete Konfrontation zu erzwingen, die ein Massaker an der gesamten Gemeinschaft rechtfertigen würde, entschied sich die politische Führung der Mapuche für einen humanitären Rückzug. Dieses bewusste Opfer rettete das Leben der Alten, Frauen und Kinder in Temucuicui und entzog dem Militärapparat den formalen Vorwand, das Feuer zu eröffnen. Es demonstrierte internationalen Beobachtern, dass der Terror einseitig von den chilenischen Institutionen ausgeht.
  7. Der internationale Faktor als geopolitisches Gegengewicht zur rechtlichen Ausnahme: Aus analytischer Sicht schließt der Rückzug chilenischer staatlicher Kontrollmechanismen und die Anpassung der Justiz an unternehmerische Erfordernisse jede Möglichkeit einer „internen demokratischen“ Lösung aus. In diesem Szenario institutioneller Wehrlosigkeit stellen Beobachtung und Aufsicht durch Organisationen wie die Vereinten Nationen oder die Europäische Union keinen Hilferuf dar, sondern vielmehr eine taktische Variable als geopolitisches Gegengewicht. Historisch gesehen ist in Kontexten kolonialer Asymmetrie die Aufhebung des staatlichen Informationsmonopols unerlässlich, um die politischen Kosten einer militärischen Besatzung zu mindern. Die Internationalisierung des Falls des historischen Mapuche-Anführers Jorge Huenchullán Cayul und seiner Frau Carolina Padilla Manquel wirkt als strategische Eindämmungsbarriere; sie legt die Grenzen der Illegitimität des Regimes angesichts des internationalen Rechts offen und verwandelt seine Festnahme in einen diplomatischen Widerspruch, den der chilenische Staat nicht länger unter dem Deckmantel seiner nationalen Gesetzgebung verbergen kann.

Nächsten Mittwoch werde ich einen Bericht einreichen, der die höchst besorgniserregenden Vorgänge im Zusammenhang mit dem chilenischen Staat und seinen Praktiken nach der Operation Trident detailliert darlegt.

Mit freundlichen Grüßen,
Roberto Oyarzún Susñar

Internationaler Beobachter, Terre et Liberte Pour Arauco (Frankreich) / Sozialer Kulturverein (Deutschland) / Dortmund Nord e.V. / Offenes Zentrum (Deutschland)

Bachelor in Soziologie, Universität von Chile

Promotion in Wirtschaftswissenschaften und Finanzen, Manhattan University

Master in Politik- und Verwaltungswissenschaften, Complutense-Universität Madrid

Bachelor in Kunstgeschichte, Sorbonne, Paris; Fakultät für Geisteswissenschaften

Master in Violoncello, Royal Conservatoire of Scotland (RCS), Glasgow

Promotion in Harmonielehre und Komposition für Streichinstrumente, Hellmesberger College

Promotion in Musiktheorie und Orchesterleitung, Anton Bruckner College

Universität für Musik und darstellende Kunst Wien (Wien, Österreich).

*Enviado a la radio

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