El pasado fin de semana, la comunidad Juan Lincopan de Ranquilhue, en territorio lavkenche, rindió un sentido y respetuoso último adiós a su lonko, don Juan Carinao Llebul. Más de un centenar de personas se congregaron para acompañar el eluwun, desarrollado en plena conformidad con la tradición y espiritualidad del pueblo mapuche.
El lonko Juan Carinao Llebul deja un legado invaluable, marcado por su firme y constante defensa del territorio ancestral. Su vida estuvo profundamente comprometida con la histórica lucha de la comunidad Juan Lincopan frente a las empresas forestales, en la búsqueda de la restitución de sus tierras y la preservación de su identidad cultural.
En coherencia con su voluntad expresada en vida, su cuerpo fue trasladado en wando desde su hogar hasta el cementerio, gesto que su familia y comunidad honraron con profundo respeto, reafirmando así los lazos espirituales y culturales que los unen.
Hoy, su partida trasciende lo terrenal. El peñi lonko emprende su viaje hacia el Wenu Mapu, lugar destinado a personas como él.
Su memoria, su sabiduría y su voluntad, expresadas en los distintos procesos culturales que impulsó, lo llevaron a cumplir un rol fundamental, no solo como gunen, sino también en el acompañamiento de procesos espirituales.
Toda esa entrega y compromiso con su territorio permanecerán vivos en su comunidad, guiando de manera espiritual, cultural y territorialmente a las generaciones presentes y futuras.



*Enviado a la radio

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