Comunicado de comunidades lavkenche por la protección de la semilla y el travkintu

Ago 12, 2026 | Comunicados

COMUNICADO PÚBLICO SOBRE LA JORNADA POR LA PROTECCIÓN DEL TRAVKINTU Y LA SEMILLA Y ENTREGA DE CARTA EN SAG


«El pasado viernes 7 de agosto, mujeres de comunidades mapuche, huerteras, guardadoras de semillas y de la vida provenientes de distintos territorios del lavkemapu como Curanilahue, Cañete, Elicura, Peleco, Lleu Leu, Tranaquepe, Quidico, Tirúa e Imperial, acudimos al llamado para realizar travkin en la plaza Caupolicán en la ciudad de Cañete. La mañana fue lluviosa, pero no nos detuvimos porque estábamos ahi por una causa mayor: la protección de la semilla y el travkintu e intercambio.


Nos encontramos no solamente para intercambiar productos caseros, flores, artesanias, sino que principalmente para compartir nuestras semillas. Por medio del nutram fuimos compartiendo sus historias: de dónde vienen, cuánto tiempo las hemos cuidado y guardado, de quién la heredamos y por qué es importante mantener las semillas circulando libremente entre nosotros. Compartimos también nuestras reflexiones sobre por qué es importante defender nuestros derechos como el de la soberania alimentariay la libre determinación de los pueblos. Concluimos que hablar de la semilla, de la huerta, de nuestras chacras, es hablar también de cómo nos alimentamos y de lo central que es para mantenernos sanos.


Además de celebrar el travkintu, tuvimos la tarea de concurrir al SAG para entregar nuestro comunicado en donde plasmamos nuestro análisis comunitario sobre la resolución exenta de «comercialización de semilla corriente» y su «consulta ciudadana» sobre la misma.


Ya en el servicio, fuimos recibidas por la Jefa de Oficina, Sra. Pamela Wolf, sumándose luego a la reunión el encargado de semilla Juan Carlos Vargas. En una extensa conversación, expusimos los argumentos en rechazo al contenido de la resolución y a la consulta y solicitamos al servicio sacar de tramitación dicho documento por contener errores estructurales, de forma y fondo.


El debate giró principalmente sobre tres puntos: lo propuesto por el documento del SAG como «comercio de semilla» y su impacto en el travkintu e intercambios, la relación de los pueblos originarios y pequeños agricultores con la semilla, y la desproporción entre las exigencias de formalización que establece el SAG ante la realidad de las pequeñas agricultoras (es) y huerteras (os), especialmente respecto del etiquetado, pureza, germinación, trazabilidad y los volúmenes de semillas exigidos.


El SAG sostuvo que la resolución no tiene por objetivo normar los intercambios y travkintu, señalando además que el revuelo que se ha dado en el país es resultado de una malinterpretación de la resolución por parte de la ciudadanía. Por nuestra parte indicamos con convicción que la definición de comercio que se propone, lo entiende como cualquier entrega, cesión o transmisión de semillas a titulo oneroso o no. Es decir, con o sin pago de por medio, lo que afectaría directamente al travkintu, la guarda y tenencia de la semilla tradicional.


El servicio agregó que según el estudio jurídico del servicio no consideró pertinente llamar a consulta indigena puesto que la norma no viene a regular ningún aspecto que afecte a los pueblos originarios, algo que claramente no se cumple, y solo en el bloque final de la reunión el señor Vargas reconoció que el texto tiene errores de fondo como es el uso del concepto «oneroso».


Sobre la semilla pudimos corroborar lo que sabíamos, que existe un choque cultural muy fuerte entre lo que significa una semilla para este servicio, y por tanto para el Estado de Chile, y lo que significa para los pueblos. En eso vemos una gran distancia. EI SAG tiene una visión sesgada sobre la semilla, una visión que refleja la perspectiva empresarial, y como servicio del Estado, no coincide con la visión de los pueblos originarios en este caso.


Desde nuestra visión entendemos a las semillas tradicionales y nativas como seres vivos, parte del patrimonio biocultural de los pueblos, pequeños tesoros que han sobrevivido en las manos de agricultores que la han trabajado de generación en generación, adaptándolas a los distintos climas locales y enriqueciendo con su permanencia la biodiversidad. Este patrimonio es garantia de supervivencia de los pueblos ante diferentes situaciones como hambrunas, desastres naturales, cambio climático, todos sucesos que hoy mismo estamos viviendo y que son resultado de un sistema que lucra con la vida y la destruye.


Le planteamos también al SAG que las exigencias para quienes quieran formalizarse para certificarse como comerciante de semillas podrian dejar fuera a los pequeños agricultores porque se imponen exigencias difíciles de cumplir.


Por último, expusimos nuestro rechazo también a la consulta porque resulta un proceso excluyente de justamente los sectores que tienen mayor implicancia en el tema: los sectores rurales. Disponer un proceso on-line resulta discriminatorio cuando buena parte de los territorios no cuenta con un servicio permanente de conexión digital y por lo demás, quienes trabajan con las semillas tradicionales no necesariamente se maneja en los espacios digitales.


Fueron muchos más los temas abarcados pero lo central fue que como mujeres guardianas de semillas, agricultoras y huerteras, rechazamos la consulta y la resolución y que, a pesar de cualquier normativa, seguiremos defendiendo la vida, seguiremos defendiendo nuestros territorios, seguiremos sembrando y manteniendo vivas las prácticas de intercambio y travkintu que aprendimos de nuestras ancestras y nuestros ancestros.


Firma, pu domo del territorio lavkenche.»

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