Organizaciones sociales y comunidades mapuche en resistencia convocan a manifestación por el 1° de mayo en Temuco

Abr 27, 2026 | Comunicados

«COMUNICADO 1 DE MAYO

Las organizaciones sociales y politicas del Gulumapu, campamentos de pobladores que hoy luchan por la vivienda sustentable y de calidad, comunidades del pueblo mapuche movilizadas y en resistencia, nos hemos convocado a reafirmar nuestra lucha este 1ero de Mayo, desde un espíritu clasista, anticolonialista, antiracista y anticapitalista, manteniendo en la memoria a los mártires de Chicago, obreros quienes dieron su vida para defender el derecho al descanso, al ocio y a denunciar la esclavitud social que significa el trabajo de largas jornadas.

Frente a la nueva etapa que se ha abierto a nivel internacional y nacional, hoy retomamos con mayor fuerza ese legado histórico y salimos a manifestarnos en un contexto donde ya no tienen cabida los discursos ambiguos, vacilantes ni claudicantes de los sectores progresistas de la izquierda y la centroizquierda chilena. Esto ocurre en medio de un avance sostenido de la ultraderecha tanto en Chile como en el mundo, fenómeno que diversos análisis también han identificado como un desafío creciente para las fuerzas democráticas y revolucionarias.

En este escenario, las fuerzas imperialistas, en alianza con sectores conservadores, y el mundo del capital financiero buscan ampliar sus riquezas y su dominio mediante distintas formas de intervención y conflicto. Esto se expresa en genocidios como el caso de Palestina, en la escalada de tensiones en Medio Oriente —incluyendo Irán—, en guerras comerciales, y en intervenciones militares y políticas en América Latina, como las impulsadas por Estados Unidos, incluyendo acciones contra Venezuela y el bloqueo a Cuba.

Todo ello responde a una lógica de expansión del poder y de profundización de un modelo extractivista y de saqueo, que pone en riesgo la soberanía de los pueblos y perpetúa las desigualdades a nivel global.

Denunciamos además que la avanzada de la ultraderecha a nivel internacional y nacional, es consecuencia de la ausencia de proyectos y de direcciones políticos consecuentes con las demandas de los trabajadores del campo y la ciudad. El gobierno de Boric se caracterizó por administrar y garantizar la continuidad del modelo económico neoliberal, promulgando leyes que criminalizan a todo sector social que se movilice por sus derechos y demandas, como la Ley Antitomas, la ley de usurpacion, el perfeccionamiento de la Ley Antiterrorista, la Ley Nain- Retamal, la ley de pesca y otras medidas que fortalecen el resguardo de la propiedad privada de las grandes empresas, de la multigremial y la oligarquía, asi como el permanente Estado de Excepción, para resguardar el extractivismo y el latifundio en el territorio mapuche.

Y hoy frente al gobierno de Kast, rechazamos tajantemente la Ley Miscélanea, que en palabras concretas para el para el pueblo trabajador y para los territorios, implica reducción de impuestos para las grandes empresas y garantías para el saqueo extractivista. Es una profundización neolilberal para que la casta política y económica sigan aumentando sus riquezas a costa del recorte de los derechos sociales, como el anunciado por Quiroz donde propone eliminar o recortar más de 140 programas sociales. Una contradicción total para quienes dicen ser “provida y familia” pero al mismo tiempos legislan para hambrear al pueblo y a las infancias, recortando todo avance conseguido en materia de derechos sociales y politicos.

Las comunidades mapuche movilizadas y en lucha constante por recuperar su territorio ancestral y sus derechos colectivos e históricos han venido enfrentando, desde los distintos gobiernos de derecha e izquierda del Estado chileno, la consolidación de una política de persecución y criminalización sistemática dirigida a las autoridades ancestrales, weichafe, luchadores políticos y sociales bajo un Estado de Excepción, que ha transformado el Wallmapu en un territorio sitiado por 15 bases militares y la promulgación de diversas leyes punitivas contra todo acto de protesta política y social; Ley de usurpación, endurecimiento ley antiterrorista, ley Nain- Retamal, ley anti tomas, constituyendo todo ello un andamiaje jurídico diseñado para garantizar la impunidad policial y castigar la protesta social mapuche y no mapuche.

En este contexto situamos el emblemático montaje judicial contra Luis Tranamil Nahuel, preso político mapuche cuya condena de 32 años es el producto de un juicio viciado que desconoce el derecho a un debido proceso y la presunción de inocencia, demostrando la confabulación de los poderes económicos, políticos, judiciales y medios de prensa hegemónicos. Este sistema de montajes judiciales se ha constituido en una norma aplicada a luchadores sociales mapuche y no mapuche y que en la actualidad ascienden a casi 150 presos políticos recluidos en las cárceles del sur de Chile. Ante la negación del derecho a un debido proceso y la presunción de inocencia exigimos la absolución incondicional de los presos políticos mapuche recluidos en las cárceles del Estado chileno.

La situación que enfrentan en la actualidad más de 2 mil comunidades mapuche con aplicabilidad plena para restitución territorial via Conadi, es, la nula voluntad política de dar respuesta a esta demanda ancestral de parte del gobierno de Kast, expresada concretamente en la eliminación de los fondos de apoyo económico para esta urgente demanda. Frente al diagnóstico oficial del Estado entregada a traves de la consulta indigena que proyecta casi un siglo para resolver la crisis de tierras, las comunidades demandamos la restitución efectiva de 10 millones de hectáreas basándonos en el Az Mapu (derecho propio) correspondiente al derecho consuetudinario y utilizando el mecanismo legal de la expropiación vigente en la actual Constitución chilena. Complementariamente, exigimos un fondo de reparación económica para la reconstrucción de la economía mapuche, no como asistencia, sino como compensación legítima por el usufructo histórico de tierras enajenadas a favor de terceros.

Estas políticas represivas dejan en evidencia un Estado chileno colonialista que bajo un proceso constante de usurpación y despojo tiene como objetivo seguir otorgando garantías de inversión a capitales extractivistas nacionales e internacionales en las áreas de; las inmobiliarias, obras viales, mineros, hídricos, energéticos, marítimos y forestales en el territorio mapuche ancestral.

Y mientras se nos pide ajustarnos el cinturón con la excusa de que no hay plata, toda esta agenda política seguirá concentrando la riqueza en el 1% de este país, los mismos sectores que siendo beneficiados por la política de la ultraderecha, exigen aumentar las jornadas laborales y disminuir aún más el sueldo mínimo, que hoy no permite llegar a fin de mes.

Sabemos que la distribución de la riqueza en este país, permitiría un sueldo mínimo de$850.000 mil pesos, sin embargo, esto sólo se logrará con la unificación y organización del movimiento sindical y trabajador, que permita recuperar la conciencia de clase y la organización de base, que por medio de sus históricos métodos como la huelga y paro nacional, un camino que la CUT abandonó, volviéndose cómplice de los retrocesos que hoy tienen a la clase trabajadora en la pasividad y resignación total.

Por eso en esta marcha, buscamos demostrar en la acción, la rearticulación en conjunto con los Campamentos, exigiendo el derecho a la vivienda digna como derecho social humano y universal, por lo tanto el traspaso efectivo de los terrenos a los y las pobladoras que han decidido por sus propios medios construir sus viviendas como única salida posible ante la especulación de las grandes constructoras e inmobiliarias que especulan con el uso del suelo y hacen inalcanzable el derecho a la vivienda digna, sustentable y de calidad.

Hacemos pública la denuncia y rechazo a las amenazas de desalojo aplicando la ley antitomas, creemos que es de una crueldad inaceptable sabiendo que nadie vive en campamentos por gusto sino que por necesidad.

Es por ese motivo, que esta marcha terminará en un acto político cultural y una olla común en el campamento comité ampliación Pichi Cautín, como una demostración concreta de que los campamentos no están sólos y que los desalojos serán respondidos con unidad, lucha y organización desde abajo, por que ya no queremos que los poderosos sigan haciéndose más ricos a costa de la clase trabajadora”.

*Enviado a la radio

0 comentarios