Panguipulli avanza hacia una educación biocultural que valore la naturaleza y la cultura local

Abr 23, 2026 | Artículos / Reportajes / Entrevistas

En el marco del Día Mundial de la Tierra, Panguipulli releva un proceso educativo que busca responder a desafíos globales como la crisis climática y la pérdida de biodiversidad desde una mirada local. En este territorio, la educación pública ha comenzado a abrirse hacia el entorno, incorporando ríos, bosques, humedales y la memoria cultural como parte activa del aprendizaje en cerca de 20 establecimientos educacionales, desde jardines infantiles hasta educación de adultos.

El Plan Comunal de Educación Ambiental con Enfoque Biocultural (PEAB) surge como una guía flexible y participativa que busca integrar este enfoque tanto en el currículum como en la vida cotidiana de las comunidades educativas. Durante los últimos años, el diagnóstico evidenció que, si bien existían múltiples iniciativas ambientales en las escuelas —como reciclaje o huertas—, éstas se desarrollaban de manera aislada y con escasa vinculación con la cultura mapuche y los ecosistemas del territorio.

A partir de 2023, distintas instituciones como Bosque Modelo Panguipulli, el Koyagtun de Koz Koz, CONAF oficina Panguipulli y la Corporación Municipal de Educación comenzaron a articular un trabajo conjunto, recogiendo aprendizajes acumulados y apostando por una educación basada en el diálogo de saberes. Inspirados en la idea de que el conocimiento es colectivo, se propuso avanzar hacia una formación integral que conecte distintas áreas del aprendizaje con el territorio.

El proceso se ha organizado en cuatro etapas: diagnóstico participativo, planificación colaborativa, ejecución de acciones y monitoreo reflexivo. Cada establecimiento adapta el enfoque a su contexto, promoviendo prácticas pedagógicas que fortalezcan el sentido de pertenencia, el cuidado del entorno y la valoración de la identidad cultural local.

Los avances han sido graduales. En noviembre de 2023 se realizó el Primer Encuentro de Escuelas en Coz Coz, donde se identificaron acciones existentes y se comenzó a construir el perfil del estudiante que se desea formar en la comuna. Posteriormente, en abril de 2024, se desarrolló un segundo encuentro en el Parque Nacional Villarrica (Peweñentu), el cual permitió profundizar en las oportunidades y desafíos del proceso, dando paso a la conformación de una Red de Escuelas para la Educación Biocultural.

Durante ese mismo año, se desarrollaron diversas instancias de trabajo, como reuniones de planificación, actividades de mapeo territorial en Ancacomoe y capacitaciones docentes. Estas acciones permitieron identificar espacios naturales y culturales relevantes para el aprendizaje, así como la necesidad de fortalecer la formación en contenidos culturales. Asimismo, surgió la propuesta de promover intercambios entre establecimientos, integrando tanto escuelas rurales como urbanas, donde los estudiantes asuman un rol protagónico en la transmisión de sus propios aprendizajes.

El año 2025 trajo nuevos desafíos, particularmente por el traspaso de la administración educativa a los Servicios Locales de Educación Pública. A pesar de ello, el trabajo continuó con acciones concretas como jornadas de arborización comunitaria, capacitaciones docentes y la realización de la segunda Feria de Educación Ambiental Biocultural, centrada en el agua como eje temático.

Un elemento clave ha sido la articulación con actores locales, conformando una red que permite fortalecer las salidas pedagógicas y el vínculo con el territorio. De este modo, se ha avanzado desde intervenciones aisladas hacia un trabajo colaborativo y sostenido en el tiempo.

Este proceso cobra especial relevancia en un territorio como Panguipulli, caracterizado por su riqueza natural y cultural, donde la presencia mapuche y la biodiversidad conviven en estrecha relación. En este contexto, el desafío ha sido integrar esta realidad en la educación formal, evitando depender de proyectos externos y promoviendo que cada establecimiento desarrolle su propio plan biocultural, alineado con sus objetivos educativos.

El enfoque biocultural propone una mirada que articula la pertinencia cultural con la comprensión de los ecosistemas, reconociendo el conocimiento mapuche como parte viva del proceso educativo. Así, se busca que las nuevas generaciones desarrollen una relación más consciente y respetuosa con su entorno.

El PEAB se proyecta como una iniciativa pionera en la comuna y la región, impulsada por una mesa técnica que trabaja de manera colaborativa en su diseño, implementación y evaluación. Actualmente, el plan se encuentra en fase de difusión y búsqueda de financiamiento, con el objetivo de ampliar su alcance.

Esta experiencia ha comenzado a posicionarse como referente para otras comunas de la región de Los Ríos, e incluso a nivel nacional, abriendo la posibilidad de escalar este modelo educativo hacia otros territorios que comparten desafíos similares.

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