Comunicado de la Familia Hernández Norambuena ante sentencia condenatoria contra el estado brasileño por violaciones a los derechos humanos del Comandante Ramiro

Ene 24, 2026 | Comunicados

Este viernes 23 de enero se conoció la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el caso de Mauricio Hernández Norambuena contra el Estado de Brasil. La Corte se pronunció acerca de la existencia de violaciones a los derechos humanos, la integridad personal y dignidad de Mauricio Hernández Norambuena y sobre las medidas de reparación procedentes.

La Corte determinó que Brasil es responsable por someter a Hernández Norambuena al Regime Disciplinar Diferenciado (RDD), un sistema de aislamiento extremo que fue calificado como incompatible con la Convención Americana sobre Derechos Humanos.

El tribunal internacional estableció que el exfrentista sufrió tratos crueles, inhumanos y degradantes, así como tortura prolongada, tras permanecer más de 17 años (aproximadamente 6.000 días) en régimen de aislamiento total en prisiones brasileñas.

Se concluyó que no existieron garantías judiciales ni recursos efectivos para que el afectado pudiera cuestionar las condiciones de su detención o el tiempo que permaneció bajo este régimen disciplinario.


La defensa del Comandante Ramiro busca que este fallo permita el abono del tiempo de prisión preventiva cumplido en Brasil (2002-2019) a su condena actual en Chile, lo cual podría acelerar su acceso a beneficios penitenciarios.


Ante estos hechos, la Familia Hernández Norambuena emite el siguiente comunicado:

«Hoy, luego de largos 21 años, la Corte Interamericana de Derechos Humanos ha dictado sentencia en la causa de nuestro hermano, Mauricio Hernández Norambuena, en contra de Estado de Brasil, por las condiciones penitenciarias a las que fue sometido en dicho país.

En forma implacable, la Corte ha acogido totalmente nuestras denuncias: Brasil violó numerosos derechos humanos de Mauricio. Entre ellos: integridad personal, principio de legalidad y retroactividad, garantías judiciales, protección judicial y salud.

Este es un triunfo para Mauricio, su familia y todos y todas quienes solidarizan con la lucha por su vida y libertad.
Y no solo es una victoria en contra de Brasil, sino que también respecto de los distintos gobiernos chilenos, a los que incansablemente pedimos que hicieran algo por un compatriota, pero, pese a ello, lo único que recibimos de su parte fue indiferencia, desidia e inhumanidad. Chile también adeuda un acto reparatorio para con Mauricio.

Si bien esta sentencia no tiene efectos jurídicos respecto del Estado de Chile, expone verdades que no admiten reservas: ¡Mauricio fue torturado por Brasil!
¡Mauricio debe ser liberado!
Los largos años de prisión y las injustas condiciones a las que ha sido sometido solo pueden ser reparados con su liberación. Un gesto de necesaria justicia y humanidad.
En resumen, esta es una victoria. Pero queda camino por recorrer. Debemos redoblar la lucha y los esfuerzos por la vida y libertad de Mauricio.
¡Brasil tortura, Chile calla!
¡Libertad a Mauricio Hernández Norambuena!».


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