“Territorio Pewenche de Lonquimay, Walung 2026.
COMUNICADO PÚBLICO: PERSECUSIÓN LABORAL A DEFENSORES DEL PEWEN
Durante el 2025 se vivió uno de los hechos más delicados y controversiales en materia ambiental dentro del territorio pewenche de Longquimay. Nos referimos a la autorización de CONAF para talar 96 ejemplares de Araucaria Araucana, pewen, esto con el respaldo el del Municipio de Lonquimay encabezado por el Sr. Eduardo Yáñez Rivas.
Al conocer dichas resoluciones, nos convocamos y con la venia de pu lonko del territorio, desarrollamos la protección del pewen a través de la asesoría jurídica con el Observatorio
Ciudadano, y con el apoyo del INDH y otras agrupaciones medioambientales, a quienes agradecemos mucho la guía y apoyo permanente.
Este ecocidio y atentado cultural se hizo público gracias a la campaña comunicacional que difundió lo que para muchos era algo que no iba a suceder, aunque el papel dijera lo contrario. El municipio guardó silencio y cuando ya era insostenible continuar con la idea de tala, se retractaron y aseguraron no intervenir las araucarias, desconociendo su responsabilidad en el asunto y borrando sus propios dichos de RRSS.
Como ha sucedido en otros casos de defensa ambiental, esta situación generó disputas internas entre familiares y vecinos. Comprendemos que así opera la lógica winka, dividir y hacernos pelear entre nosotros para estar confundidos el día en que nos roben lo más valioso que tenemos: el mapu, la tierra y todo el itxofillmogen asociado.
La lógica winka también derivó en persecución laboral: la totalidad de las y los funcionarios municipales que participaron en la defensa del pewen fueron desvinculados tanto de las áreas de educación, salud y PDTI, exceptuando a quienes por fuero no pudieron despedir, sin argumentos ni evaluación de desempeño a personas que llevaban años cumpliendo esas funciones. Así mismo se aplicó el «destierro correctivo» a un docente, trasladándolo a cumplir funciones al otro extremo de la comuna lejos de su casa, familia y escuela (Lonquimay es la comuna más extensa en la región de La Araucanía). Esta persecución no solo afectó a funcionarios, sino que también a otras agrupaciones de artesanos, quienes fueron cancelados y desplazados de ferias y eventos en toda la comuna.
No podemos guardar silencio ni normalizar que por exigir información y hacer valer la normativa nacional e internacional en cuanto a derechos civiles, ambientales y culturales de los pueblos indígenas, se apliquen estas sanciones «correctivas» que buscan amedrentar, silenciar y debilitar la ciudadanía.
Consideramos que el actuar del municipio es altamente inescrupuloso y racista, ya que no solo desvincula a funcionarios mapuche que protegieron las araucarias, sino que también ha promovido la animadversión y disputas entre comunidades pewenche que no habían tenido conflictos en el pasado.
Como hemos señalado muchas veces, nosotros no nos oponemos al asfalto. Exigimos una ruta pertinente al territorio, que funcione todo el año, que potencie el turismo y facilite la vida de las personas, sin destruir nuestro patrimonio cultural y natural.
Hemos puesto sobre la mesa la posibilidad de una ruta escénica, pero siempre es de menor costo y mayor beneficio para las autoridades repetir carreteras que poco y nada tienen que ver con la vida de las personas, y mucho con intereses económicos que vienen de afuera.
Hoy el mundo es mucho más incierto que ayer, por eso hacemos un llamado a no bajar la guardia, a mantenerse informados, a fortalecer las organizaciones territoriales y los principios de reciprocidad y cuidado mutuo que sostienen la vida.
Su castigo enraíza más nuestros principios, newentuleiñ.
CODEPE, COORDINADORA POR LA DEFENSA DEL PEWEN”.

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